Durante la guerra civil española la transmisión de las ideas tanto del bando nacional como del republicano se llevó a cabo a través de diversos medios: prensa, radio, arte, cine, carteles, poesía, canciones, documentales... En cada una de las entradas de este blog analizaremos algunos de estos aspectos, y cómo fueron tratados por cada uno de los bandos para la difusión de sus ideas.

La cultura al servicio de la guerra.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Prensa y radio: dos armas más en la guerra

Tanto la España republicana como la España nacional utilizaron la prensa y la radio como importantes medios propagandísticos. Desde el comienzo de la guerra se impuso la censura y algunas publicaciones pretendían no sólo transmitir sus ideales sino también mantener la moral de las tropas y llevar a cabo su alfabetización.

La prensa de la España republicana se caracterizó por la gran diversidad de publicaciones, debido a que el propio gobierno contaba con multitud de partidos y organizaciones diferentes. Los intelectuales de la época fueron un importante elemento de propaganda: en 1936 se fundó la Alianza de los Intelectuales Antifascistas, y en 1937 se celebró el II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura, en Valencia. Escritores como Antonio Machado, Rafael Alberti o Max Aub participaron en periódicos y revistas literarias como Mono Azul, Voluntario de la Libertad y Hora de España. También existían diarios republicanos vinculados a empresas, como Heraldo de Madrid, El Sol, La Libertad, La Voz o El Liberal. 


 En la zona republicana se hallaban importantes emisoras de radio, tales como Unión Radio Madrid, aunque la abundancia de ideologías políticas dificultaba la propaganda. También debemos destacar la función de algunas emisoras europeas, como la BBC o Radio Moscú, que emitieron propaganda en español a favor del bando republicano.


 La España Nacional dispuso inicialmente de menos medios propagandísticos que el bando republicano. Sin embargo, a lo largo de la guerra fue aumentando su infraestructura. Para ello fue importante la creación del gabinete de prensa de la Junta de Defensa Nacional, que cambiaría su nombre por el de Oficina de Prensa y Propaganda. Se publicaron periódicos de información general como ABC en Sevilla, Diario de Navarra o Heraldo de Aragón en Zaragoza, además de otras publicaciones carlistas y falangistas. También aparecieron revistas como la Trinchera o Vértice. El público infantil contaba con tebeos y revistas especialmente escritos para ellos, como Flecha o Pelayos. Con la unión de falangistas (Flechas) y carlistas (Pelayos) también se publicó una sola revista: Flechas y Pelayos.   


 Para la difusión por radio se fundó en 1937, gracias a la ayuda alemana, Radio Nacional de España en Salamanca. También tuvieron una gran difusión las tertulias del general Queipo de Llano en Unión Radio Sevilla y un programa de humor que ridiculizaba a los republicanos: El miliciano Remigio, pa’ la guerra es un prodigio.

Más información: Universidad Complutense

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